Saturday, February 9, 2013

Bali: Kuta


El viaje a Bali empezó mal, abordamos el avión a la hora programada pero el avión no tenía combustible aún. El capitán le pedía paciencia a la gente, pero afuera se veían como cambiaban de camión abastecedor a cada rato, había problema con el tanque de una de las alas y no podía despegar así porque iba desbalanceado. Cuando ya no daba para más el capitán anuncia que vamos a bajar del avión y que nos van a dar unos vouchers, pero que esperemos sentados hasta que los impriman así todos se llevan los vouchers. Les salió bien a la aerolínea (Jetstar), porque antes de bajar nos dijeron que ya estaba todo listo para despegar, de los vouchers ni noticia. Más allá de eso el vuelo de 6 horas no fue tan malo pero llegamos casi a la medianoche balinesa, algo no muy recomendable cuando vas a un país que no conoces y no hablas el idioma.

Un calor agobiante en el aeropuerto a esa hora, después de una hora más o menos de cola para la aduana teníamos que ver cómo llegabamos al hostel. Lamentablemente el transporte público en Bali es casi inexistente, por lo que la única opción desde el aeropuerto es un taxi, hay muchos taxistas afuera del aeropuerto tratando de llevarte por sumas extraordinarias, con un poco de negociación podés sacar un precio decente, y eso hicimos.



El viaje hacia el hostel fue todo una aventura porque no teníamos ni idea a dónde estabamos yendo y el camino era por partes oscuro y por partes poca luz. Yo estaba esperando el momento en que el conductor diga: "Llegamos, acá es dónde dejan sus mochilas y dinero y salen corriendo sin mirar para atrás", pero no pasó, llegamos sanos y salvos a un hostel que fue muy bueno, moderno y bien mantenido.

Al día siguiente fuimos a explorar la ciudad y nos encontramos con mucho caos vehicular, negocios desordenados y mucho acoso al turista. Después de caminar un rato encontramos un lugar para almorzar que por el público parecía bueno y lo terminó siendo. Por suerte mucha gente en Bali habla algo de inglés, en futuras conversaciones con locales nos enteramos que en el colegio se aprende indonesio, balinés e inglés, algunos también aprenden opcionalmente japonés. Luego del almuerzo fuimos a la playa de Kuta dónde todas las imágenes del paraíso Bali se destrozaron a pedazos, mucha basura en la arena y en el agua, fuimos a tocar el agua y en dos olas se me pegaron varias bolsas de plástico y otros objetos no identificables. A pesar del estado de la playa había mucha gente.
Por la tarde llegó la lluvia y nos tuvimos que quedar adentro, cenando en el restaurant del hostel, que estaba decente.




Es muy común hacer un tour privado con un conductor local que te va llevando a diferentes lugares de la isla, así que teníamos que probar. Por la modica suma de USD 50, un señor en sus 60s nos paseo durrante todo el día. Empezamos con un baile tradicional balinés (Más adelante en el viaje tuvimos la suerte de ver uno local y no hecho para turistas), visitamos un par de templos hindúes (92% de la población de Bali es de esta religión), vimos varias plantaciones de arroz, fuimos a una catarata dónde me tome un coco que estaba bastante tibio. Para el almuerzo nos llevo a un tenedor libre que tenía algunos platos pasables, aunque lo mejor era la vista a la montaña/volcán Agung, la más alta de la isla. Luego fuimos a una plantación de café dónde probamos varios tes y cafés, el único que no te dan de probar es uno especial que se hace con los granos de cafe que se come una mangosta y los caga enteritos, se tuestan, muelen y de ahí sale un cafe supuestamente delicioso.
Tal vez lo más entretenido de todo el paseo fue el transporte, abundan las motos y camionetitas para pasajeros. Es el peor lugar que vi para manejar hasta ahora en el viaje (a ver que tienen para ofrecer Bangkok y Atenas...), mucho descontrol, bocinas incontrolables y una falsa sensación de seguridad cuando te llevan. La bocina es tán fundamental en el conducir que calculamos 3 bocinazos por minuto de promedio y le encontramos más de 20 significados diferentes, destacando: "Correte que quiero pasar", "Te estoy pasando", "Soy un taxi libre, tomáme", "Acelerá hermano" y "Toqué porque hace mucho no tocaba". De más está decir que el cinturón de seguridad está de adorno para todo el que maneja acá, aunque cuando pasamos por un control policial nuestro conductor se lo puso por encima pero sin aborcharlo hasta que paso el control.

Por la noche fuimos a un club nocturno con muchos niveles dónde los extranjeros entraban gratis, era un lugar muy grande con 6 pisos con diferentes músicas y decoraciones, muy interesante. Días después nos enteraríamos de los bombardeos en Bali en 2002 y 2005, siendo el primero en un bar muy cercano a dónde estuvimos.





CURRENTLY: Kuta, Bali, Indonesia
UP NEXT: Jimbaran, Bali, Indonesia

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