Wednesday, February 20, 2013

Bali: Ubud

En lugar de ir directamente a Ubud desde Padangbai, decidimos contratar un conductor que nos lleve a algunos lugares que queríamos conocer. Empezamos por el palacio real, que es un templo dónde vivía el rey de Bali, hoy es templo y museo. Luego fuimos al templo Besakih, el más grande de Bali. A veces te venden lugares como "el más grande de..." y puede ser algo muy pobre porque no hay nada para comparar, pero este templo si era impresionante. Cuenta con lugares para que la gente de diferentes religiones pueda ir a rezar, el templo es hindú y tiene sectores para budistas, musulmanes, cristianos, etc. A la hora del almuerzo, el conductor nos llevo a un restaurant que tenía vista a unas terrazas de arroz inmensas, no fue muy económico, pero la comida estaba bien y la vista mejor. Por último queríamos ir a ver a los elefantes, en Bali hay 2 lugares dónde hay elefantes, y fuimos al que nos recomendaron. Ya teníamos alguna idea de que iba a ser algo caro, pero cuando llegamos nos sorprendieron los precios en U$S, además de que nos dijeron que los elefantes no son de Bali, los traen de Java porque en Bali no hay. Sin dudarlo mucho nos fuimos de esa trampa para turistas sin ni siquiera ver una trompa. También sabíamos que ibamos a tener otras oportunidades durante el viaje, de lo contrario hubieramos sucumbido en la tentación.




Nuevamente fue dificil encontrar el hostel en Ubud, no conocimos ningún taxista que conozca inmediatamente la dirección a dónde queremos ir, ni hablar de GPS. Llegamos al nuevo hostel (Nirwa Homestay), una casa grande con pocas pero amplias habitaciones, en el medio de plantaciones de arroz. Cuesta entender como por solamente USD 25 la noche nos podemos alojar en un lugar tan lindo y cómodo. Ese día sólo fuimos a cenar al centro, que no quedaba muy cerca, unos 15 min caminando.
Para el día siguiente ya sabíamos lo que queríamos hacer, en Ubud hay una reserva de monos que andan sueltos y juegan con la gente. Llegamos al lugar y en la puerta te vendían bananas para darles, pero ya sabíamos que se desesperan por agarrate cualquier cosa que tengas, así que entramos sin nada. Apenas entras ya ves una cantidad impresionante de monos, todos de la misma especie, el macaco balinés. Adultos, jóvenes y bebés, saltando y comiendo por todo el parque. Entramos con precaución al principio porque no sabíamos de que se trataba pero depués de ver un poco el ambiente, nos sentamos y los monos vinieron inmediatamente a investigarnos. Son muy curiosos y todo lo que pueden agarrar, agarran. En la reserva también hay un templo, negocios y una exposición de arte, siempre lleno de monos en todos lados. En un momento vinieron unos cuantos monos y se nos subieron, parece que a uno le pinto el hambre y me mordió el brazo, pero por suerte no rompió la piel sino estaría en el hospital dándome vacunas antirrábicas. Antes del mediodia, y el calor insoportable, nos volvimos, pero es un lugar para quedarse mucho tiempo mirando como viven y se comportan.
Al otro día teníamos el vuelo a Hong Kong por la tarde, así que decidimos volver a la mañana a ver un poco más de los monitos.






Fin de Bali, una isla llena de lugares para descubrir y con gente muy amable. Hemos pasado casi dos semanas, conocimos mucho pero nos quedo mucho más, es un lugar que en algun otro momento volveremos. A pesar de sus problemas (no hay agua potable, no hay transporte publico, los caminos son peligrosos, etc.) es una isla feliz y se nota, los paisajes son hermosos y aunque tal vez no sean únicos en el mundo, la gente hace la diferencia.

1 comment:

  1. Muy lindo este lugar. Buenisimas las fotos! Besos.

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