Sunday, March 31, 2013

Halong Bay Away

Diego and I took our first overnight cruise to Halong Bay in the Gulf of Tonkin, between Vietnam and China. It was a good experience mostly because the thousands of islands in the bay really do create a breathtaking natural setting. We had the chance to kayak into a cave and see monkeys, lots of birds and fish; hike and swim on an island; do morning tai chi on the boat's deck; explore a beautiful, huge cave full of interesting rock formations; practice rolling our own spring rolls; learn about the native fishing villages we passed; and of course, marvel at the topography of the bay. It was one of the most beautiful places we have seen on the trip and we'd recommend going -- so without further ado, here are the pictures!








Saturday, March 30, 2013

Entre bombas y tumbas: Hue

Desde Ho Chi Minh City tomamos el tren nocturno hasta Hue. Nos tocó un camarote con cuatro camas, bastante pequeño todo, pero no esperabamos mucho de un tren. Las camas estaban bien para los vietnamitas, pero si sos un poco más largo tenés que adoptar la posición fetal para poder entrar. Por suerte tenía aire acondicionado, lo que hizo el viaje más agradable. Se demoró un poco para llegar al destino, pero el viaje no tuvo ningún contratiempo.

Llegamos por la tarde al nuevo hotel (Holiday Diamond), que era bastante bonito y con buena atención, descansamos un poco y salimos a cenar.
Al día siguiente salimos a recorrer un poco la ciudad, que está dividida por el río Perfume y fue capital de Vietnam hasta 1945. El río está costeado por un parque con muchas estructuras y monumentos, muy lindo para pasear un rato.
Una actividad típica de Hue es hacer o copiar ropa, llevás un diseño que querés y el sastre trata de hacer algo parecido. Ashley quiso probarlo y se armó dos prendas, y después de muchas idas y vueltas quedaron bastantes parecidas a la idea original.




Del otro lado del río (del que estabamos hospedados), está la Citadel, antigua residencia del emperador. Fuimos a recorrerla y vimos que muchas partes están destruidas por los bombardeos de la guerra, pero se encuentra en reconstrucción. Es un gigantesco predio con diferentes edificios que servían de diferentes funciones para la familia real.



Otra de las atracciones de la ciudad, o sus alrededores, son las tumbas de los emperadores. Hay varias tumbas y fuimos a conocer dos, Minh Mang y Tu Duc. Estas tumbas no son lo que nos imaginabamos, son parques grandes con lagos y mucha vegetación, y por supuesto un muerto, pero no parece ser lo más atractivo del lugar. Teníamos pensado ver una más, pero al parecer son todas parecidas así que cortamos el tour y nos ahorramos un poco de sufrimiento del agobiante calor. La última parada era la pagoda Thien Mu, ubicada en elevación al lado del río tiene una linda vista, es algo chica en comparación a otros templos pero tiene su encanto (incluyendo una gran campana donde entra una persona parada).









Otro momento destacable fue la noche de trivia, un hostel organizaba el juego y fuimos a ver que podíamos hacer, sin mucha expectativa como siempre. Bastante informal el asunto, pero no se si era la falta de competencia o nuestro ingenio, pero terminamos en segundo puesto, todo un record, sobre todo siendo el equipo con menos jugadores.

Disfrutamos bastante de Hue, y nos dio un poco de alivio entre las grandes ciudades de HCMH y Hanoi, es un lugar recomendable para pasar unos días.

Saturday, March 23, 2013

Ho Chi Minh City, Saigón o la capital de la motoneta

Fin de Camboya y arrancamos para Vietnam. Otra vez viajamos en bus, pero esta vez el viaje fue más ameno, la compañía (Mekong Express) fue bastante buena y en la aduana no tuvimos que sufrir ningún contratiempo como había pasado anteriormente. Llegamos a Ho Chi Minh City o Saigón, como todavía la llaman los locales, y nos encontramos con una cantidad de motos impresionante, si bien ya veníamos experimentando en los otros países un gran caudal de estos vehículos, acá fue en otro nivel, hordas interminables de pequeños motores rugiendo en cada calle que cruzabamos, una intensidad nunca antes vista.

Algo que merece una reflexión un poco más profunda, y algo que nos sorprendió un poco, es la docilidad que tiene el conductor en Asia (por lo menos en los países que visitamos), si bien la bocina es la mejor compañía del que conduce, nunca se los ve iracundos, mantienen una postura rígida e inmutable, no se escuchan gritos ni insultos. La sorpresa está en que en América es fácil disparar el enojo irracional de cualquier conductor con alguna maniobra inesperada, pero acá el caos es tan aceptado que no hay necesidad de enojarse porque alguien hace algo fuera de lo normal, eso es lo normal. En fin, algo para aprender y reflexionar.



Otro evento destacable de las calles de las grandes ciudades de Vietnam es el peatón cruzando cuando no hay semáforo. El tráfico nunca parece cesar, por lo que el peatón avanza lentamente sin importar qué vehículo se acerca y sigue a paso lento y firme. Los autos y motos esquivan cualquier bulto que aparezca en la calle, incluyendo personas, así que pareciera un metodo seguro. Intentarlo las primeras veces es algo para valientes, va en contra del sentido común que tenemos, uno no se pondría enfrente de una moto o auto, no es así como funciona el mundo occidental. Pero al ver a los locales tan confiados, y siendo la única manera de cruzar una calle en varias ocasiones, tuvimos que hacerlo, y fue una carrera interna entre la adrenalina y el miedo a la muerte. Después de varias veces te vas acostumbrando y hasta parece que podés cruzar con los ojos cerrados (aunque no sería lo más recomendable).

No planeabamos pasar más de una noche en Ho Chi Minh City pero al no conseguir lugar en el tren a Hue nos quedamos una noche más. En esos dos días pudimos recorrer algunas calles, recibir unos masajes con masajistas ciegos (Ashley está armando un post aparte de esto porque lo merece), probar algunas comidas locales y visitar el museo de la reunificación. Para los que no conocen la historia, este museo era la casa de gobierno de Vietnam del Sur, y que fue invadida por las tropas de Ho Chi Minh en 1975 y terminó la guerra de Vietnam. La imagen más famosa es la de los tanques rompiendo las rejas de este palacio y entrando a tomar el edificio, para entonces ya evacuado. Por suerte pudimos entrar y ver el interior del edificio, las oficinas, la cocina y hasta el escondite para los tiempos de guerra. Un muy interesante lugar para revivir la historia, ya que está muy bien conservado desde que fue tomado, el edificio nunca fue bombardeado así que se mantiene intacto y es sólo museo hoy en día.





No pudimos hacer mucho más después del museo ya que nos agarró algún tipo de bacteria en algo que comimos o tomamos y estuvimos el resto del día y medio día del siguiente en la cama con multiples visitas al water closet, una experiencia olvidable.